Vida
El número de esta entrega es 18
18 años y nadie te enseñó lo que necesitabas saber
En agosto se acaban las vacaciones, los viajes y las dormidas hasta tarde. Arranca el año escolar, arrancan nuevos semestres y, para muchos, arrancan también los 18 años.
Estos jóvenes ¿saben lo que están habilitados para hacer?
En Colombia, a los 18 ya eres mayor de edad. El Estado te entrega una cédula y con ella el derecho a votar, salir del país sin permiso, celebrar contratos, endeudarte y responder penalmente como adulto. Todo de un día a otro: sin examen, sin curso, sin nada. Pero estos jóvenes ¿saben lo que están habilitados para hacer?
En agosto la tasa de usura para el crédito de consumo subió a 29,66% efectivo anual. ¿Un joven de 18 años entiende qué significa ese dato? ¿Sabe qué es comprar a doce cuotas en una tarjeta de crédito? ¿Entiende que ahorrar hoy es poder invertir mañana?
No lo pregunto para juzgar. En más de veinte años en el mercado financiero he visto que muchos adultos tampoco saben la respuesta. El Banco de la República lo midió: solo el 16,4% de los colombianos responde correctamente las tres preguntas básicas de conocimiento financiero (interés compuesto, inflación y diversificación del riesgo). Y son esos adultos los que deciden las finanzas de sus hogares.
Un país no crece con jóvenes que llegan a los 18 sin saber esto. Deben saber que la única forma de acumular es ahorrar, que existe un mercado de capitales y que entre renta fija y variable la diferencia es el riesgo, el tiempo y dormir tranquilo.
En mi universidad había una materia, Constitución y Democracia. Servía: te explicaban las tres ramas del poder y qué era una tutela. Pero salías sin saber cuáles eran tus ideas ni por qué o por quién votabas.
Hoy muchos forman sus ideales políticos en TikTok o YouTube. ¿Votan por una idea o por una tendencia? El problema no es la plataforma: no les enseñamos a filtrar lo que consumen. El profesor no puede ser un algoritmo. Y la culpa no es de ellos: salir al mundo sin entender cómo funciona el dinero ni saber leer un contexto político no es un fracaso individual, es colectivo.
Si les damos la responsabilidad de votar, endeudarse y firmar documentos que pueden cambiarles la vida, tenemos la obligación de prepararlos. Los 18 no deberían ser el cambio de un documento: deberían ser el punto de llegada de una preparación real. En el Congreso cursa un proyecto de ley, 067 de 2026, para hacer obligatoria la educación financiera en el colegio. Ojalá avance, pero no podemos esperar una ley.
Arranquemos en el comedor de la casa. A mis hijos les estoy enseñando qué significa pagar una cuenta, cuánto cuesta lo que piden y el porqué de la política. Nos falta mucho por discutir, explicar y enseñar. Pero la conversación no puede quedarse en lo que el Estado les entrega a los 18: démosles las herramientas desde antes.